El pelo rizador suele acarrear más complejidad en las labores de mantenimiento, especialmente a la hora de dormir y la necesidad de conservar la forma al día siguiente. Para ello, se han desarrollado los gorros para dormir.
No obstante, este término es muy genérico; realmente se tratan de gorros con dimensiones apropiadas para el recubrimiento de cabello, con doble capa y una banda elástica ajustable que asegura el máximo confort.
Pero la verdadera estrella del partido de estos gorros para dormir es la seda de morera, que se caracteriza por mantener la humectación, impidiendo la aparición del esponjamiento y favoreciendo la conservación del pelo rizado.



